Después de realizar la lectura “La aventura de ser maestro” recuerdo que cuando daba la materia de contabilidad I, y al ser mi profesión Contadora, quería darles todos los conocimientos básicos al nivel de licenciatura y me iba muy rápido y hasta abarcaba al final más temas, y es bien cierto cuando uno como profesor solo termina con pocos alumnos con buenos resultados, pero realmente es porque son alumnos autodidactas, pero que pasa con el resto del grupo, no hubo un conocimiento significativo y nos tenemos que regresar y empezar nuevamente hasta que las bases queden bien asentadas y entonces sí continuar.
En el segundo problema de comunicación, estoy de acuerdo que no basta con dominar o ser experto en los temas, es necesario saber transmitir el conocimiento, y que efectivamente a través del tiempo aprende uno como expresarnos en grupos en los que la mayoría son mujeres u hombres, o en un grupo mixto; si es una clase al inicio, al medio o al final de la jornada escolar, si antes tuvieron un examen o actividad deportiva, si bostezan o están muy inquietos, por lo que pareciera que tenemos que ser psicólogos para entender todas esas señales que nos envían nuestros alumnos.
Durante mi carrera como docente tomando el punto de la disciplina recuerdo que en los primeros años, la voz fuerte, el pasar lista quedito, eran estrategias para que se callaran los alumnos; Hoy recuerdo que en el curso de certificación, el instructor llegaba y si los integrantes del grupo, por cierto todos adultos y profesores, saludaba e iniciaba con un relato, una metáfora, un chiste, lo que fuera para que captáramos su atención, con lo cual comprobamos que el razonamiento y el diálogo son las armas que para convencer a los alumnos.
A través del tiempo se aprende de los errores y hay quien no quiere aprender a pesar de tener toda la evidencia enfrente. Me siento afortunada de poder compartir los conocimientos de mi profesión de origen y la experiencia que me dio el trabajar en la industria y ahora en la administración de mi plantel, he tenido la oportunidad de tener una descarga administrativa, pero desde hace tres años y medio que estoy con el departamento de servicios administrativos, nunca he dejado de dar clases aunque solo sea un grupo, ya llegará el momento que me vuelva a incorporar de lleno a mis grupos, con la plena satisfacción de que es una profesión meramente humana que me da muchas satisfacciones gracias a la interacción de con los alumnos que son personitas que sienten y piensan por sí solos y no como los números con los que trabajo, fríos y exactos.
También reconozco que hay mucho que aprender, tanto del manejo de grupos, actualización contenidos, aplicación de técnicas didácticas e incorporación de las nuevas tecnologías, incorporación de temas de ecología o sustentabilidad, y retomar día, con día la inclusión de los valores y muchas cosas más que hacen que del profesor una profesión compleja.
Atte. Martha Ma. Del Carmen Abelleyra Vergara.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
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Hola maestra Martha
ResponderEliminarEsta profesión que elegimos es compleja, mucho y en la medida de que nuestros alumnos cambian y tienen interesés que no coinciden con los nuestros se torna más compleja. Leer su publicación me recuerda mis inicios y lo que sucedía lo comparo con mi presente y estoy casi segura de que si realiza este ejercicio se dará cuenta de que hemos ganado mucha experiencia y el estar en esta especialidad, tendremos aún más. ¡Adelante!, no estamos solas en el camino